Pedro Sánchez remata su gira latinoamericana, la séptima en su mandato, con una visita a Paraguay, un país que históricamente estuvo entre los más pobres de América pero lleva varios años creciendo y sobre todo desarrollando mejoras y grandes obras públicas que interesan especialmente a las empresas españolas, que participan ...

ya en varias de ellas y buscan contratos para entrar en otras. En Asunción, Sánchez ha lanzado un discurso muy rotundo de rechazo a Donald Trump y su aislacionismo y guerra comercial, mientras defendía la colaboración con Paraguay en un acto conjunto con su presidente, el conservador Santiago Peña, que ha hecho un recorrido histórico sobre el atraso de un país, destruido y aislado tras perder la Guerra de la Triple Alianza, que mantuvo contra Brasil, Uruguay y Argentina entre 1864 y 1870 y, con ella, casi el 40% de su territorio reclamado.

Sánchez ha reivindicado el papel de las empresas españolas en el país de los guaraníes: “Los datos lo demuestran: según el Banco Central de Paraguay, a finales de 2023 las inversiones acumuladas de empresas españolas alcanzaban los 674 millones de dólares. Porque cuando España y Paraguay caminan juntos, ganamos todos”. El presidente ha asegurado que es “clave” avanzar en los objetivos de “impulsar el desarrollo económico, defender a nuestras empresas y hacer frente al avance del proteccionismo”.