Hay empresas que surgen de hacer de la necesidad virtud. En plena pandemia, el padre de Jon Vital se lesionó el hombro esquiando. Su acceso a rehabilitación, cuenta su hijo, era limitado por el impacto de la crisis sanitaria y las listas de espera. Y todo lo que tenía era una hoja explicativa. “Entonces no hacía los ejercicios y empeoró bastante”, recuerda por videollamada. Coincidió, además, que la consultora de marketing digital que pilotaba con su socio Carlos Rodríguez-Sierra, que completa el cuarteto fundador junto a Jaime Rodríguez y Javier Crespo, estaba estancada por la covid 19 y buscaban un nuevo proyecto más escalable. Entonces, apoyados en el potencial de las nuevas tecnologías, crearon Trak, una clínica digital de fisioterapia impulsada por visión artificial.
Empezaron ese mismo año con una página de aterrizaje y una primera versión del producto. “Y la verdad es que la acogida fue bestial”, recuerda el fundador y director ejecutivo. “Nos dimos cuenta de que tanto las aseguradoras como los hospitales y las clínicas necesitaban una herramienta para fomentar el ejercicio”, asegura. Luego fueron seleccionados por una conocida aceleradora de empresas y, a su vez, por un programa de un grupo sanitario dentro de la misma. “Empezamos desde muy pronto a trabajar dentro de un hospital, y esto ayudó a la calidad clínica del producto”, cuenta Vital sobre cómo la opinión y comentarios de los profesionales alimentaron la evolución. Después llegó el segundo impulso y la inversión de una aceleradora centrada en soluciones de salud digital. Y a partir de ahí, “sacar, pivotar, mejorar. Sacar, pivotar, mejorar…”.






