Ni ciencia ficción ni un concepto lejano, accesible solo a físicos o informáticos en sus laboratorios: las tecnologías cuánticas ya están aquí y van a cambiar nuestras vidas. El Gobierno ha anunciado recientemente la Estrategia Española de Tecnologías Cuánticas 2025-2030, programa con una inversión inicial de unos 800 millones de euros. Un gran viaje hacia el futuro inminente en el que Telefónica, con su nuevo Centro de Excelencia en Tecnologías Cuánticas, quiere llevar el timón.

La tecnología cuántica permitirá aprovechar la forma en la que funcionan las cosas a nivel subatómico para sobrepasar los límites que la tecnología actual impone en áreas tan trascendentales para la sociedad como la medicina y farmacología, comunicación, predicción meteorológica, el propio avance de la ciencia y la seguridad de la información. Es fundamental ser proactivo a la hora de adoptar esta tecnología y capturar el poder catalizador que tendrá en los ámbitos públicos y privados. Telefónica, sin lugar a dudas, será un actor imprescindible de este cambio.

Esta tecnología cuántica se manifiesta en tres ámbitos muy relevantes: los sensores cuánticos, que facilitarán niveles inauditos de precisión; las comunicaciones cuánticas, que reducirán drásticamente la latencia, mejorarán la seguridad y habilitarán nuevas capacidades y la computación cuántica. Esta computación cuántica no es simplemente una versión más potente de los ordenadores actuales. Se trata de una manera completamente nueva de procesar información. En lugar de bits, que leen o codifican palabras o datos tan solo a base de ceros y unos, los qubits ⎯su equivalente cuántico⎯ pueden presentar varios estados a la vez.