Un grupo de rescatistas camina por una zona afectada por las inundaciones en Kerrville, Texas, EE.UU. EFE/ Octavio Guzmán

Kerrville (EE.UU.) (EFE).– Decenas de voluntarios de distintos lugares de EE.UU. se han desplegado en las comunidades afectadas por las inundaciones en Texas. Desde obreros de construcción de origen latino, hasta empresarios y jóvenes, todos ponen su granito de arena para remover escombros, alimentar a los que perdieron todo y apoyar a los rescatistas.

El desastre, que se desató por las fuertes lluvias que cayeron entre el 3 y 4 de julio, dejó más de 161 desaparecidos, al menos 109 muertos y kilómetros de destrozos en la región del Hill Country, a las afueras de San Antonio.

En total, el día de la tragedia se acumularon entre 12,7 y 27,9 centímetros de lluvia en los condados de Kerr, Bandera, Tom Green y Kendall, según el Servicio Nacional de Meteorología.

La magnitud de la tragedia motivó a residentes de ciudades aledañas e incluso a personas de otros estados a ofrecer su ayuda.