Ocurrió minutos después de las siete de la tarde del lunes 27 de junio de 1960. A esa hora deflagró una maleta incendiaria depositada en uno de los armarios de la consigna de la estación de ferrocarril de Amara, en San Sebastián. Begoña Urroz Ibarrola, un bebé de apenas 22 meses, falleció en el acto. Fue la primera víctima de terrorismo en España. El atentado —atribuido a ETA hasta 2020— fue perpetrado por el grupo terrorista portugués DRIL. Por eso, cada 27 de junio y desde el año 2010, se homenajea a todas las víctimas del terrorismo en España en el Congreso de los Diputados. Este viernes, con la ausencia de Vox, la presencia de Bildu y el plante de algunas principales asociaciones de víctimas, como la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT), el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) y Dignidad y Justicia (DyJ). Sí ha asistido el presidente de la Fundación Víctimas del Terrorismo, Juan Francisco Benito Valenciano, entre otras.

Valenciano ha tomado la palabra durante diez minutos, en el atril de la Sala Constitucional. “Recordar no es solo rendir homenaje”, ha observado, “es firmar un compromiso con la paz. Cada ataque no fue solo contra una persona en concreto, sino contra todos. La memoria es el antídoto contra el olvido. Mantener vive la memoria es clave”. Y ha recordado los trágicos aniversarios de los últimos atentados en Madrid, como el del pasado año, cuando se cumplieron 50 años del atentado en la calle de Correos de la capital, a escasos metros de la Puerta del Sol, con 13 muertos y más de 50 heridos.