Cuatro meses después de que el S&P 500 revalidara sus máximos históricos, uno de los índices bursátiles más seguidos por los inversores ha alcanzado nuevas cotas, al menos en el arranque de la jornada. El selectivo estadounidense, que ha comenzado con un avance del 0,3%, ha logrado recuperarse del fuerte castigo que supuso el anuncio de la aplicación de aranceles a todos los socios comerciales de Estados Unidos por parte de su presidente Donald Trump: desde los mínimos registrados el pasado 8 de abril se dispara más de un 23%.

Las tensiones comerciales, los conflictos geopolíticos y las presiones a la independencia de la Reserva Federal no han logrado evitar la recuperación registrada por las Bolsas mundiales desde los mínimos registrados tras el golpe que supuso el mal llamado día de la liberación. Una buena prueba de ello se ha visto esta semana, marcada por el ataque de Estados Unidos a instalaciones nucleares de Irán. El lunes los inversores amanecieron con la mirada puesta en Oriente Medio y el mercado petrolífero tras los bombardeos estadounidenses, pero el temor duró poco: en menos de 12 horas el crudo pasó de superar los 80 dólares a desfondarse a los 76. Una respuesta quirúrgica de Teherán y el alto al fuego decretado por Washington ayudó a que el crudo prolongara los recortes y alentaba la recuperación de las Bolsas. Los planes de gasto en defensa de la OTAN y en las últimas horas el acuerdo comercial con China y sus socios comerciales han logrado dar a aliento a las Bolsas.