Madrid en verano tiene esa energía que descoloca y seduce a partes iguales. Las noches se alargan, el calor se adhiere a la piel y, de pronto, el cuerpo te pide estar fuera, en la calle, enredarte sin prisa. Pasear sin rumbo fijo y, sin saber muy bien por qué, acabar bailando donde no pensabas quedarte. Porque, en esta ciudad,
a-gran-via-a-el-escorial-tres-planes-para-exprimir-la-comunidad-de-madrid.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/espana/madrid/2025-05-30/de-la-gran-via-a-el-escorial-tres-planes-para-exprimir-la-comunidad-de-madrid.html" data-link-track-dtm="">el mejor plan casi siempre es el que no estaba previsto, aunque cada vez resulte más difícil improvisar en la capital.
Para quienes quieran dejarse llevar, pero con un poco de inspiración previa, Madrid Te Enreda recomienda tres planazos para saborear la ciudad con amigos: una clase de yoga en El Retiro para desconectar, un lugar donde comprar flores ―y de paso tomarse un café―, y la ruta de las mejores croquetas de la capital.
Uno de los mejores planes para esta temporada es ir al parque del Retiro y tomar una clase de yoga. Las de Oliva Barrio son especiales: una hora y media de ejercicios en los que se puede desconectar y ejercitarse en plena naturaleza. “Empezaron siendo dos personas, muy íntimo, muy pequeñito”, cuenta Barrio, que lleva años organizando estas sesiones al aire libre. Hoy el grupo ha crecido, pero el espíritu se mantiene: “Aquí no hay prisa. Si ya te has regalado una hora y media a la semana, que sea sin mirar el reloj”.






