Los precios han roto su tendencia bajista y en junio se han apuntado una subida del 2,2%, dos décimas más que el resultado registrado en mayo, debido a las tensiones en los mercados energéticos provocadas por la escalada bélica en Oriente Próximo. La inflación subyacente, que no tiene en cuenta los productos y servicios con precios más volátiles, como los alimentos frescos y la energía, se situó también en el 2,2%, el mismo porcentaje que ya había registrado en mayo, según el indicador adelantado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) este viernes.
El instituto estadístico, que tendrá que analizar el dato más adelante y en su caso corregirlo —la inflación de mayo se revisó una décima al alza en la valoración definitiva—, achaca la subida de junio al aumento de los precios de los carburantes, que en el mismo mes de 2024 se habían moderado, y, “en menor medida”, a las subidas en los precios de los alimentos y las bebidas no alcohólicas.
Pese al incremento, el aumento de los precios registrado en el sexto mes del año es moderado. “La inflación se mantiene contenida en entorno del nivel de referencia para el Banco Central Europeo, mientras que la economía española se mantiene como motor de crecimiento entre las principales economías europeas. España continúa con una situación de estabilidad y moderación de precios que, junto a los aumentos salariales, permite que los hogares sigan ganando poder adquisitivo”, valora el Ministerio de Economía.






