La batalla frente al cambio climático es también una lucha de clases: los ultrarricos generan muchas más emisiones, mientras los más pobres son los que sufren las peores consecuencias. Un claro ejemplo son los jets privados,
ue-creciendo.html" rel="" data-link-track-dtm="">que cada vez se usan más pese a ser el medio de transporte más contaminante. Un estudio de la ONG Consejo Internacional de Transporte Limpio (ICCT, en inglés) publicado este viernes ahonda en esta cuestión: cada jet privado genera de media al año tantos gases de efecto invernadero (GEI) como 177 coches u ocho camiones pesados (pero moviendo a mucha menos gente o mercancías).
El informe muestra que la aviación privada emitió en 2023 —últimos datos disponibles— tantas emisiones como todos los vuelos que salieron del aeropuerto de Heathrow, el más grande de Europa. Los investigadores calculan además que los 95 jets que van a Venecia para la boda de Jeff Bezos y Lauren Sánchez generarán 5.000 toneladas de gases de efecto invernadero.
En su informe, han identificado 3,57 millones de vuelos privados en 2023, y cada aeronave emite de media 810 toneladas de GEI anuales, equivalentes a las emisiones de 177 coches o nueve camiones pesados. Dan Rutherford, uno de los investigadores, señala por correo: “Los aviones privados son una fuente importante de contaminación por GEI, y en gran medida no gravada. Dada la riqueza de sus usuarios, los gobiernos deberían considerar gravar sus emisiones para generar ingresos que apoyen la descarbonización de la aviación y la mitigación del cambio climático”.






