Es el fin de una era en el mundo editorial de moda. Después de casi cuatro décadas al mando de Vogue USA —concretamente 37—, la todopoderosa Anna Wintour (Londres, 75 años) dejará su puesto de directora de la edición estadounidense de Vogue. La noticia fue adelantada por ella misma el pasado miércoles 25 de junio, cuando se reunió con su equipo, y ahora ha sido confirmada por medios especializados en moda como WWD. Desde este momento, la que es considerada como una de las revistas más importantes del mundo busca una nueva jefa editorial.

Se trata de una despedida a medias. Aunque Wintour dejará su puesto en Vogue USA, mantendrá su cargo como directora global de contenidos del grupo Condé Nast (empresa que integra decenas de publicaciones editoriales en todo el mundo), a excepción de The New Yorker, como directora editorial global de todas las ediciones de Vogue y también como directora artística del conglomerado.

Esta noticia es tan inesperada como importante para el mundo editorial. Wintour se convirtió en directora jefa de la edición estadounidense en 1988, tras ser directora creativa de la misma y tras ocupar el puesto de máxima responsable en la edición británica. Su primera portada, en noviembre de 1988, marcaría un antes y un después: en ella aparecía la modelo Michaela Bercu con un estilismo mucho más sencillo de lo habitual en cualquier portada de una cabecera de moda. Un cambio de rumbo que generó polémica y muchas críticas hacia la que acababa de ocupar el que es considerado uno de los puestos más relevantes y determinantes de la industria de la moda.