El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha dado un balón de oxígeno a las cinco aerolíneas sancionadas el pasado mes de noviembre por el Ministerio de Consumo por prácticas como cobrar la maleta que los viajeros suben a la cabina de un avión cuando estas exceden de ciertas dimensiones. De momento, la justicia ha aceptado las medidas cautelares que solicitaron Ryanair y Norwegian ante la multa por un total de 179 millones impuesta a Ryanair, Easyjet, Vueling, Volotea y Norwegian. Al hilo de las cautelares, las compañías interpretan que pueden mantener la opción de imponer un sobrecoste en el billete por el equipaje de mano.
Desde la Asociación de Líneas Aéreas (ALA) se ha remarcado que la decisión del tribunal madrileño reconoce la legalidad de la política de equipaje de las aerolíneas, “que permite el acceso a una tarifa básica a más de 50 millones de pasajeros cada año”.
En Bruselas se está dando un intenso debate en torno a los derechos de los viajeros. El Consejo de la UE aceptó el 6 de junio por la mínima que las aerolíneas puedan tarificar la maleta en cabina. Sin embargo, la Comisión de Transportes del Parlamento Europeo aboga por la gratuidad. La decisión final sobre la modificación del Reglamento de Derechos de los Pasajeros recae en el Parlamento Europeo. En esta última instancia se precisará la mayoría absoluta (al menos 361 eurodiputados) para la reforma en uno u otro sentido.







