La tensión más que latente entre el presidente estadounidense y el responsable de la política monetaria del país podría forzar a Donald Trump a acelerar la elección del nombramiento del sucesor de Jerome Powell, pese a que su mandato no termina hasta mayo de 2026. La falta de prisa de Powell por poner en marcha la rebaja de los tipos de interés pese a las insistentes presiones del mandatario por acelerar los recortes podrían impulsar a Trump a adelantar el anuncio de su sucesor a la vuelta del verano.
Trump podría comunicar a su sucesor entre septiembre y octubre, según ha publicado el diario Wall Street Journal, que no descarta que pueda hacerlo incluso antes. En la lista de posibles candidatos para el relevo están el exgobernador de la Reserva Federal, Kevin Warsh; el director del Consejo Económico Nacional, Kevin Hassett, y el actual secretario del Tesoro, Scott Bessent. Junto a ellos, se citan también otros nombres como el expresidente del Banco Mundial, David Malpass, y al gobernador de la Reserva Federal, Christopher Waller.
Bessent se ha convertido en una de las piezas clave dentro de las radicales reformas del republicano, con cambios de amplísimo calado en el comercio, los impuestos y la regulación. Preguntado por la posibilidad de convertirse en el próximo presidente de la Reserva Federal, ha llegado a asegurar que tiene “el mejor trabajo de Washington”.









