“Nunca es suficiente, pero es para estar contentos”, cuenta sin reservas Carmelo Ezpeleta Peidro (Barcelona, 79 años), al hacer balance de sus más de tres décadas ejerciendo como alcalde de MotoGP. El consejero delegado de Dorna Sports, la promotora española que desde 1992 explota los derechos comerciales del Mundial de motociclismo, atiende a EL PAÍS desde su oficina móvil dentro del paddock para valorar la venta del 84% del accionariado de la empresa a la multinacional estadounidense Liberty Media —también propietaria del Mundial de Fórmula 1— recién aprobada por la Comisión Europea. Durante su período al frente del certamen, la valoración de la compañía se ha catapultado hasta los 4.200 millones de euros, cuando a principios de los noventa estaba en los 100 millones de pesetas (1,6 millones de euros actuales, teniendo en cuenta la inflación).

“El balance es positivo, es evidente. A lo mejor se podría haber hecho mejor, pero la realidad es que en 1992 tuvimos 13 carreras y ahora organizamos 22, estamos en todo el mundo y hemos aumentado una barbaridad las cifras de audiencia en una época en que no todos los deportes han subido, creciendo en detrimento de otras disciplinas, quedándonos con una mayor parte del pastel”, señala el ejecutivo, que hasta esta temporada no se había perdido ni un solo gran premio desde su desembarco. Una operación de espalda cortó su racha de 562 carreras consecutivas en Silverstone, pero a las dos semanas ya había vuelto a la carga en Aragón y él asegura que la compra de Liberty no le jubilará todavía.