La Federación Alemana de Fútbol (DFB) ha sido declarada culpable de evasión fiscal en el juicio conocido como el proceso Sommermärchen (cuento de hadas de verano), como fue bautizado el Mundial de 2006 que cambió la imagen internacional del país europeo. Casi dos décadas después de que se celebrase el evento deportivo que permanece en la memoria alemana como un tiempo maravilloso de partidos y fiestas donde los alemanes se reconciliaron con su pasado y volvieron a ondear la bandera alemana, el Tribunal Regional de Fráncfort ha condenado a la DFB a pagar una multa por evasión fiscal en relación con la organización del mundial. “En opinión de la sala, no hay duda de que la DFB ha evadido impuestos”, declaró la presidenta del tribunal, Eva-Marie Distler.

En total, ha sido condenada a pagar 130.000 euros, aunque se le han condonado 20.000 euros debido a la larga duración del proceso, que comenzó en marzo del pasado año. De los tres acusados iniciales, ninguno se sentaba en el banquillo al final del juicio. Los procesos contra los tres antiguos altos cargos de la DFB, Theo Zwanziger, Wolfgang Niersbach y Horst R. Schmidt, fueron archivados previo pago de multas, 10.000 euros, 25.000 euros y 65.000 euros respectivamente.