A mitad de camino entre dos camisetas, la de River Plate que todavía usa y la del Real Madrid que vestirá desde agosto, Franco Mastantuono vivirá la próxima madrugada (3.00, Dazn) un encuentro que puede convertirse en una despedida. A sus 17 años y 316 días, el chico sin apodo —toda una rareza en el fútbol sudamericano— será titular en el duelo entre el equipo argentino y el Inter de Milán, el primer rival europeo al que enfrentará en su corta pero vertiginosa carrera.

El partido entre argentinos e italianos en Seattle cerrará el grupo E junto al cruce entre Monterrey y Urawa Red Diamonds en Los Ángeles. El sistema de desempate olímpico que la FIFA ensaya en el Mundial de Clubes ha desafiado a los especialistas en cálculos. Como River e Inter tienen cuatro puntos, si empatan entre sí y los mexicanos (con 2) superan a los japoneses (ya eliminados), habrá una triple igualada y de 18 combinaciones posibles, a River le sirven 14 para pasar de fase. En todo caso, Mastantuono se jugará su primer match point: avanzará a los octavos o quedará eliminado y, tras 64 partidos en River, en ese caso se despedirá de su primer club.

El aporte de Mastantuono en el Mundial de Clubes hasta ahora fue homeopático, en dosis, acorde a un equipo sin brillo ni fluidez ofensiva. La llamada rebelión sudamericana contra Europa, en verdad, está acotada a los brasileños. El chico por el que el Madrid pagó 61 millones de euros, en la mayor transferencia del fútbol argentino, inició la jugada que derivó en el primer gol de River para el 3-1 ante Urawa, pero luego quedó desconectado del circuito de juego. Recluido en la derecha, el zurdo se volcó instintivamente sobre el centro del campo para tener mayor participación, pero Marcelo Gallardo le pidió que volviera sobre la línea. Ya en el segundo partido, en el 0-0 ante Monterrey, el chico que hasta los 12 años se mantuvo entre los mejores tenistas de su edad en Argentina —empuñaba la raqueta con la derecha— tampoco encontró interlocutores. A falta de juego, intentó jugadas. No dejó de pedir la pelota y fue el que más veces remató al arco. “Contra Inter vamos a salir a ganar. Es un rival difícil pero River Plate manda en eso”, se plantó el delantero.