Putt y puro. Pasan los años, las décadas, y la vieja fórmula sigue vigente. Un emboque en el green y un buen cigarro para celebrar la victoria. Así fue de nuevo este pasado domingo. Miguel Ángel Jiménez acertó con un golpeo de seis metros en el segundo hoyo de desempate del Kaulig Companies Championship, en Ohio, y conquistó su cuarto título de la temporada en el circuito sénior, el Champions Tour...
. Y no uno cualquiera, sino el tercer grande de su carrera entre los golfistas veteranos después de The Tradition y el Open Británico de 2018. Y a los 61 años y después de 1.013 torneos disputados (723 en el circuito europeo) en 37 cursos como profesional.
“¿Cómo me voy a retirar? Soy incombustible”, comentaba ayer El Pisha en el pódcast Play Golf a las puertas de jugar esta semana otro grande, nada menos que el US Open sénior. “Sigo disfrutando y le sigo dando a la bola tan lejos como hace 15 años. A veces también tengo que hacer cosas que no me gustan, como ir al gimnasio, pero sé que es bueno para mí. Aprendo también a disfrutar de eso, a sentirme bien. Me gusta comer bien, fumarme un puro, beber vino y estar con mis amigos. Pero para seguir competitivo no solo hay que disfrutar de estos placeres, sino trabajar, estirar”, afirma el malagueño.






