Los musulmanes que residen en Cartagena (Región de Murcia, 222.000 habitantes) no podían ser enterrados por el rito islámico en la ciudad. Hasta ahora. Un juez ha dado la razón a la comunidad islámica AFAMUCA, que llevó el caso a los tribunales, y obliga al Ayuntamiento a habilitar, dentro del cementerio municipal, “una zona con suficientes parcelas destinada al enterramiento de personas fallecidas de fe musulmana conforme a los preceptos funerarios islámicos que así lo soliciten”.

La sentencia, fechada el pasado 30 de mayo, pone fin a un problema que la comunidad musulmana local, que integran unas 30.000 personas, llevaba años arrastrando ante el silencio de la administración pública, según explica a EL PAÍS Ana María Lozano, presidenta de la comunidad islámica que ha promovido la iniciativa. Los contactos con el Ayuntamiento comenzaron de manera informal en la pasada legislatura y, tras las elecciones municipales de 2023, Lozano entregó en el Consistorio una solicitud firmada por medio centenar de personas para reclamar un espacio en el camposanto, sin recibir respuesta. Decidió entonces constituir la comunidad islámica AFAMUCA que, el 7 de octubre de 2024, cursó una solicitud formal en el Ayuntamiento, de la que tampoco han vuelto a tener noticias. El siguiente paso, a finales de noviembre de 2024, fue el de recurrir a la justicia por una posible vulneración del derecho fundamental a la libertad religiosa y de culto. Y la justicia considera que, en efecto, se ha vulnerado este derecho.