A la espera de las eliminatorias, los dos últimos choques del Mundial de Clubes no han mostrado al PSG más deslumbrante, pero le alcanzó para acceder a los octavos de final. Después del correctivo al Atlético y el costalazo contra el Botafogo, le llevó más de una hora sentirse ganador ante el tierno Seattle Sounders. Tenía que vencer para no depender de nadie y se marchó de la ciudad del grunge con un triunfo de servicios mínimos abierto con un gol de rebote. Suficiente para un conjunto que todavía no ha podido contar con Ousmane Dembélé.
De postre, se adjudicó el primer puesto. Su previsible victoria obligaba al Atlético a golear al Botafogo por tres tantos, lo que no consiguió, pero el triunfo insuficiente rojiblanco sí aupó al PSG al liderato. Su rival saldrá del grupo A (Palmeiras, Oporto, Inter Miami y Al Ahly).
No había nadie que no diera por descontados los tres puntos del PSG, el incontestable rey de Europa, frente al Seattle Sounders, el sexto de la Liga estadounidense, pero al descanso el conjunto francés solo mandaba gracias a un gol de rechazo. El disparo de Vitinha desde la frontal tras un saque de esquina se iba a la valla de publicidad, hasta que en el camino se encontró con la espalda de Kvaratskhelia: 0-1.














