La izquierda está dividida. El pacto de Pedro Sánchez con la OTAN de este domingo, que garantiza que España no esté obligada a gastar el 5% del PIB en Defensa (le basta con invertir el 2,1% hasta 2029), ha tenido este lunes las primeras reacciones políticas a la izquierda del PSOE. Sumar lo ha envuelto dentro del “reseteo” que, a su juicio, necesita la legislatura tras los escándalos de corrupción que acechan a los socialistas. Izquierda Unida (IU) lo ha calificado como “bueno”. Y Podemos se ha desmarcado por completo. Tanto es así, que su portavoz, Isabel Serra, ha calificado el acuerdo como “tomadura de pelo”. La ruptura entre el Ejecutivo y el partido fundado por Pablo Iglesias en 2014 es total tras las investigaciones judiciales que afectan al PSOE.

Mientras tanto, PSOE y Sumar han mantenido conversaciones en las últimas horas. La nueva fecha de la comisión de seguimiento de la coalición de Gobierno tiene previsto fijarse en esta semana.

Sumar ha pedido este lunes al PSOE dos medidas de un paquete que, apuntan, tendrá que ser más numeroso, aunque no han entrado en más detalles. La primera medida que exige Sumar es desbloquear la agencia española de la lucha contra la corrupción. La segunda es un cambio de modelo de la contratación pública. La formación pide aumentar las penas para las empresas corruptoras, incrementando su exclusión de las licitaciones públicas cuando se demuestre judicialmente que han corrompido a servidores públicos.