Rafael Grossi, director del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), la agencia nuclear de la ONU, ha afirmado este lunes que, aunque no es posible aún evaluar los daños causados por los bombardeos de Estados Unidos sobre las instalaciones nucleares de Irán, lo previsible es que estos sean “muy significativos”, especialmente en la planta subterránea de enriquecimiento de uranio de Fordow, la más importante del país. “Dada la intensidad de los bombardeos y el hecho de que los centrifugadores son extremadamente sensibles a la vibración, se espera que se hayan producido daños muy significativos”, ha dicho Grossi, que ha recordado que este tipo de bombardeos implican un grave riesgo porque pueden derivar en “fugas radiactivas”.

En una reunión de emergencia de la Junta de Gobernadores de la OIEA, el director del organismo ha subrayado que, en todo caso, “aún no se pueden evaluar por completo los daños de las instalaciones bajo tierra” de la planta de Fordow y que para hacerlo habrá que esperar a que regresen al terreno los inspectores de la agencia de la ONU.

“Nuestros inspectores están en Irán y están preparados para adelantar su trabajo cuando sea posible”, ha dicho Grossi, quien ha remarcado que eso solo será posible cuando se produzca un “cese de las hostilidades”. El director también ha recordado que solo los inspectores pueden comprobar exactamente dónde están las reservas de uranio de Irán, “particularmente de los 400 kilogramos de uranio enriquecido al 60%”.