El músico estadounidense Bruce Springsteen durante el concierto que ofrece con la E Street Band este sábado en el estadio de Anoeta, en San Sebastián. EFE/Javier Etxezarreta

Rafael Herrero

San Sebastián (EFE).- En el momento en el que el océano Atlántico parece más ancho que nunca, cuando se extrema la distancia entre Estados Unidos y Europa, Bruce Springsteen, el amigo americano, recorre el viejo continente para cantar al mundo que otra América existe y es posible. Y resurgirá.

El músico de New Jersey, de 75 años, ha reventado este sábado el estadio de Anoeta de San Sebastián, en el primero de los dos conciertos programados en la capital donostiarra, únicas paradas españolas de la gira ‘Land of Hope and Dreams’ (Tierra de esperanza y sueños), que arrancó en Manchester el 14 de mayo con una incendiaria soflama contra Donald Trump, quien respondió con insultos y desprecios. Incluso llegó a decir que el ‘Boss’ no tiene talento.

Para desmentir la butade presidencial a Springsteen le basta con desplegar, como esta noche en Donostia, una pequeña muestra de su monumental obra, edificada durante medio siglo dedicado a cantar las luces y sombras del sueño americano.