Renault tiene una relación especial con España. La compañía, que ostenta la presidencia de Anfac, la patronal nacional de automovilísticas, a través de Josep Maria Recasens, ve a España como su “segunda casa”, según afirma uno de los candidatos para sustituir a Luca de Meo al frente de Renault, el francés François Provost, actual director de compras, asociaciones y asuntos públicos del grupo. “El futuro industrial de las fábricas españolas está asegurado más allá de 2030. La única condición es seguir siendo competitivos”, afirma el directivo en una entrevista con un reducido grupo de periodistas.

En el encuentro, en el que también participó el director mundial de la marca Renault, Fabrice Cambolive —otro posible candidato a ocupar la silla que ha dejado vacía De Meo para ser el nuevo CEO de Kering—, Provost hizo hincapié en el papel que juega España dentro del grupo y que “en un mundo que avanza hacia el eléctrico, España tarde o temprano hará vehículos eléctricos”. De momento, Renault ha devuelto las ayudas asignadas del Perte del Vehículo Eléctrico y Conectado para fabricar vehículos eléctricos en España, pero la empresa apunta a la cuarta edición, que Industria acaba de lanzar y que repartirá en el sector 1.250 millones de euros, la mayoría en forma de préstamos.