La complejidad del cuerpo humano es infinita. Hay hilos invisibles que lo conectan de formas que todavía nos resultan sorprendentes. De hecho, según el Barómetro Interconectados, aproximadamente el 60% de los españoles desconocen la relación entre la Enfermedad Renal Crónica (ERC), la Diabetes tipo 2 (DM2) y la Insuficiencia Cardíaca (IC). Es decir, lo que sucede en el hígado y el páncreas, por ejemplo, puede afectar al corazón y el riñón, y viceversa. No son órganos estancos. Están estrechamente ligados y, por tanto, hay que tratarlos como un todo.

Para dar a conocer y visibilizar esta conexión entre patologías cardiovasculares, renales y metabólicas (CRM), nace Conexiones (In)visibles, una campaña impulsada por Boehringer Ingelheim junto a tres hospitales españoles: el Hospital Universitario La Paz (Madrid), el Hospital Clínic (Barcelona) y el Hospital Universitario Virgen de la Victoria (Málaga). La campaña combina dos campos que no suelen ir de la mano y que, juntos, tienen un potente efecto divulgativo y evocador: el arte y la ciencia, que nos invitan en esta ocasión a mirar con detenimiento y a entender el funcionamiento de nuestro cuerpo. En ella participan los artistas y diseñadores Jordi Labanda, en Barcelona, Ricardo Cavolo, en Madrid y Ana Jarén en Málaga que, con sus obras, de gran carga simbólica, rinden tributo a esas conexiones invisibles. En Barcelona el símbolo es el riñón, que representa la enfermedad renal crónica. En Madrid, son el hígado y el páncreas los que hablan del síndrome metabólico, la diabetes de tipo 2 (DM2) y la obesidad. Y en Málaga encontramos al corazón, que sitúa la insuficiencia cardíaca.