Todo en torno a Mona Kattan (Oklahoma, Estados Unidos, 39 años) es excesivo, dulce y rosa. Empezando por ella misma, que a su paso por Madrid recibe a S Moda con cálido abrazo y sonrisa en una suite del Ritz. Para la ocasión ha convertido el hotel en un jardín onírico con miles de flores y parterres que no desencajarían en ninguna escena de Los Bridgerton. Un escenario que traduce en imágenes el espíritu de su casa de fragancias, Kayali. Con ella se ha metido en el bolsillo a TikTok y a la generación Z, rompiendo con los convencionalismos del sector. “Las notas más golosas se asociaban con una fragancia barata. Creo que las firmas más clásicas del lujo, las grandes firmas, no se atrevían a jugar con lo gourmand”, explica, “no al menos de la manera en la que lo hacemos nosotros, con fragancias elevadas y complejas en términos de estructura, pero sencillas en la forma en la que se perciben. Por ejemplo, Yum Pistachio Gelato huele realmente como un helado de pistacho. La industria solía relegar lo más dulce a marcas masivas y más económicas, pero nosotros lo incorporamos a la alta perfumería”.
Lo gourmand es superventas desde que Olivier Cresp creara Angel en los noventa (precisamente el nariz que firma Yum Pistachio). Pero, quizá por abusar repitiendo el mismo patrón, los connaisseurs llevan mirando a la categoría por encima del hombro desde entonces. Sin embargo, no hay prejuicios en el universo Kayali, que olfativamente se asimila a un edén con nubes de algodón de azúcar y torbellinos de resinas o especias. Un maximalismo mediante el que ha sabido reinterpretar con éxito el gusto árabe por el perfume para el consumidor occidental. Ella misma, hija de migrantes iraquíes, se quedó fascinada cuando se trasladó con su familia a Dubái a los 17 años: “Las fragancias forman parte de la cultura árabe desde hace siglos. Creo que de no vivir allí no hubiera creado una marca de fragancias, porque Dubái me inspira. Siempre me han obsesionado los perfumes, pero cuando me mudé me volví loca con tanta variedad. Hasta los más asequibles son muy buenos y tienen frascos preciosos”. De esta tradición ha adoptado la práctica de la superposición o layering que propone para sus jugos: “Tenemos sugerencias en la web sobre cómo mezclarlas para crear distintos estados de ánimo. Si el día está lluvioso y quieres algo que te aporte energía y luminosidad, puedes ponerte una combinación muy alegre, Eden Sparkling Lychee sobre Fleur Majesty Rose Royale”, recomienda. En esta última, su lanzamiento más reciente, juega con la rosa, pero sazonándola con acordes frutales para huir de cualquier destello de clasicismo.






