Cirsa se lanza al mercado bursátil. Tras más de dos años deshojando la margarita, la compañía de juego española, propiedad de Blackstone, ha anunciado este miércoles su intención de salir al parqué para captar 460 millones de euros, con los que acelerar su estrategia de crecimiento “y fortalecer su estructura de capital mediante la reducción de apalancamiento”.

De esa cantidad, 400 millones de euros los prevé captar a través de una oferta de suscripción de nuevas acciones. A ella se suma una oferta de venta de 60 millones, destinada a cubrir impuestos y gatos asociados con la reestructuración de las participaciones de su equipo directivo, según ha informado. Aunque la empresa no detalla plazos concretos, la intención pasa por debutar durante el mes de julio. El siguiente paso será la aprobación del folleto por parte de la CNMV y su publicación.

Cirsa espera obtener unos ingresos netos de 375 millones a través de la suscripción de nuevas acciones, con los que amortizará parte de su deuda para reducir su ratio de apalancamiento a 2,7 veces su ebitda. Al acabar el primer trimestre, el mismo era de 3,3 veces. Según explica la compañía, esa venta de acciones se realizará a través de la cabecera del grupo, LHMC Midco, radicada en Luxemburgo, “únicamente en beneficio indirecto final de determinados empleados y directivos actuales y anteriores de Cirsa”.