En verano, los pies pasan de estar siempre a cubierto con calcetines y zapatillas cerradas a entrar en contacto con el exterior. Dejar los divertidos calcetines y el calzado de todo el año a un lado es una de las mejores cosas del verano. Salir de casa en chanclas o con sandalias ortopédicas, o ir descalzo por la piscina o a la playa todo el día, es lo que muchos nos pasamos esperando todo el año. Aunque con el buen tiempo y la liberación de los pies no todo es positivo; el contacto con el suelo sucio, espacios en los que muchas personas andan descalzas o el simple hecho de que nos puedan sudar demasiado los pies son el contexto perfecto para la aparición de los incómodos hongos.

Si ya los tienes, sabes lo rápido que pueden extenderse y lo difícil que es deshacerse de ellos si no cuentas con el producto adecuado. Ningún tratamiento es milagroso, y todos requieren algo de paciencia y rutina. Pero, si eliges el adecuado, podrás librarte de los hongos con facilidad.

Desde EL PAÍS Escaparate hemos seleccionado cinco opciones para que puedas tratarlos en casa fácilmente. Algunas son naturales, otras tecnológicas, pero todas tienen el mismo fin: acabar con los molestos hongos.

Este tratamiento suizo está desarrollado a partir de aceites 100 % naturales. No tiene olor fuerte, se absorbe bien. Si prefieres evitar productos químicos y buscas algo que puedas usar todos los días sin complicaciones, este tratamiento es tu mejor aliado. Se recomienda aplicarlo con el pincel, todos los días, mañana y noche.