En recuerdo de su emplazamiento original a orillas del Nilo, en Madrid se le construyó al trasplantado templo egipcio de Debod un estanque de poca profundidad a lo largo del camino sagrado que cruza sus dos pilonos o portales de acceso.​ Su reflejo en el agua al atardecer, como el patio de los arrayanes de la Alhambra, era la imagen icónica del monumento. Pero ese estanque, al igual que el otro más pequeño con un surtidor en el centro, situado en la fachada posterior, lleva seco desde septiembre de 2018 por culpa de la rotura de una tubería. Cuando se produjo la avería, el Consistorio prometió que las obras de reparación se iniciarían en enero de 2019 y que durarían apenas un mes. Sin embargo, nunca se hicieron y el estanque y la fuente llevan siete años en el dique seco.

El delegado de Urbanismo, Borja Carabante, explicó este lunes, tras adelantar la noticia Abc, que el Consistorio se ha puesto por fin a buscar una solución. Para ello, ha contratado un estudio para que se determine la posible solución para recuperar la lámina de agua del estanque, de 1.690 metros cuadrados. Carabante indicó que “el primer paso es analizar, a través de las catas y los sondeos necesarios, cuáles son las causas de la avería” que obligó a vaciar el estanque, para después valorar las “alternativas” de recuperación y, finalmente, “ejecutar un proyecto”.