El Govern de Salvador Illa lleva todo este 2025 trabajando para poder dar cumplimiento al acuerdo con Esquerra sobre la financiación singular para Cataluña. El calendario prevé que antes del día 30 debe de estar lista la propuesta de modelo tras un pacto previo entre el Gobierno y el Ejecutivo catalán. El escándalo de corrupción en el seno del PSOE ha complicado, sin embargo, el plan. Illa recalcó este lunes que trabajan para ejecutar ese guión aunque la número dos del partido, Lluïsa Moret, deslizó que la financiación es compleja y que quizá requerirá un calendario “menos rígido”. Las sombras planean sobre la financiación pero no así sobre la presentación esta semana de la nueva empresa que dirigirá Rodalies, otro de los ejes de la legislatura catalana.
La nueva financiación para Cataluña es el eje básico sobre el que descansa el Govern en minoría de Illa, que se sustenta gracias a los acuerdos con ERC y con los comunes. El compromiso de investidura cerrado hace casi un año entre socialistas y republicanos estipula que la Generalitat irá asumiendo de forma progresiva la recaudación y la gestión de todos los impuestos, comenzando en 2026 con el IRPF. La Generalitat aportará una parte de lo recaudado a un fondo de solidaridad territorial y pagará al Estado una cantidad a determinar por los servicios que recibe.






