El Govern de Salvador Illa preveía que este junio iba a muy intenso, pero seguramente no imaginó que tanto. Tras su llegada de Japón y Corea, en su primer viaje oficial fuera de Europa, el Ejecutivo encaró la complicada Conferencia de Presidentes, presentó la polémica reforma de ampliación del aeropuerto que no gusta nada a sus socios y el acuerdo sobre la empresa para dirigir Rodalies. La explosión del caso de corrupción en el seno del PSOE ha impactado de lleno en el Govern que intenta encapsular esa crisis y que no perturbe ni salpique su hoja de ruta. La primera prueba se verá en días: Illa se comprometió con los pactos de investidura a presentar el modelo de financiación antes del 30 de junio. De momento, no hay pistas de cuándo será.
El lider del Ejecutivo catalán sabe que tiene que lidiar esta semana con la digestión del endurecimiento de las condiciones de la OPA del BBVA sobre el Sabadell fijadas por el Consejo de Ministros y la sentencia sobre la amnistía que tiene dictar el Tribunal Constitucional pero, sobre todo, en cómo articula la respuesta sobre el modelo de financiación singular. Teóricamente, debía de celebrarse una Comisión Bilateral Estado Generalitat como preludio para aterrizar el acuerdo entre los dos Gobiernos pero, con el comité federal del PSOE en el horizonte, no está de momento convocada.






