Los desahucios retrocedieron en España en el primer trimestre del año un 1,2%, según la estadística del CGPJ difundida este lunes, pero el dato general enmascara una realidad bien distinta para muchos inquilinos. En el caso de los desalojos derivados de la Ley de Arrendamientos Urbanos (básicamente, por impagos de la renta) se rompió una tendencia de dos trimestres a la baja con un incremento del 3,7%. Esto se tradujo en 5.644 lanzamientos con cumplimiento positivo, como se denomina en argot judicial al hecho de una persona recupere la posesión de un inmueble y que en lenguaje común se corresponde a grandes rasgos con un desahucio. Como consecuencia de todo ello, los desalojos de inquilinos representaran una porción más grande que nunca en la tarta de los desahucios: fueron un 77% del total, casi ocho de cada diez, lo que refleja las dificultades de muchos hogares para afrontar el pago de unas rentas que llevan años encareciéndose sin tregua.
Por el contrario, la caída general de los desahucios reposó sobre todo en el menor número de desalojos derivados de ejecuciones hipotecarias. Estos casos retrocedieron casi un 18% con respecto al mismo periodo de 2024 y totalizaron 1.189 lanzamientos. La foto del primer trimestre se completa con los desalojos derivados de otras causas, que fueron 501, un 6% menos que entre enero y marzo del año anterior.









