Este pueblito de la sierra de Ávila es un buen lugar para ver las estrellas. Así lo aseguran varios carteles sobre el turismo nocturno que requiere mirar hacia arriba y lo corrobora un enorme escenario por donde han desfilado astros musicales como Bob Dylan, Sting, Mark Knopfler, Deep Purple o Rod Stewart. Este año ha tocado Bryan Adams, que se subió al escenario el 7 de junio. El festival Músicos en la Naturaleza se celebra cada verano en Hoyos del Espino (Ávila, 400 habitantes) y su nombre evita despistes: hay músicos de primer orden y naturaleza rebosante.
Lo acredita el paisaje que envuelve el recinto: un enorme pinar bajo las elevadas cumbres de la sierra de Gredos, aun con nieve en junio, y un verdor y frescor que contrasta con la habitual masificación y desertificación ligada a grandes eventos como este. El municipio aprovecha: se llena el fin de semana del festival y se posiciona como referente de turismo rural para quienes descubren Ávila y sus rincones. Hoyos también cumple con su nombre: el plácido valle contrasta con los afilados picos por donde hay que serpentear para acceder a esta caldera natural.
Portavoces de la organización aportan estos datos a modo de balance y en la línea de las ediciones de otros años: más de 10.000 asistentes, 100% de ocupación en los alojamientos y la restauración a 25 kilómetros a la redonda, 1,4 millones de euros de gasto en el entorno de influencia del festival y 35 medios de comunicación acreditados. Lo más importante: “Ninguna incidencia reseñable”.






