Uno no sabe qué esperar de camino a Solo Sculpture Trail, un parque de esculturas al aire libre, situado en la comarca del Matarraña, en Teruel. Pero los impresionantes paisajes, los verdes parajes y la belleza de sus pueblos ayudan a hacerse una idea de lo que uno está a punto de ver. Ideado inicialmente como una exposición bianual efímera organizada por la galería de Albarrán Bourdais, ahora ofrece una experiencia permanente en la que convergen arte, naturaleza y gastronomía.
El recorrido de unos cuatro kilómetros, que se puede realizar tanto a pie como en bicicleta, tiene como telón de fondo el parque natural de los Puertos de Tortosa-Beceite. Una zona tan bella como poco conocida y que, en ocasiones, se compara con la Toscana italiana. Es aquí donde se esconden una veintena de esculturas de artistas como Jose Dávila, Koo Jeong A, Claudia Comte, Alicja Kwade o Héctor Zamora, y que se reparten entre campos de viñedos, olivos y un terreno que invita a desconectar por unas horas y sumergirse de lleno en una propuesta única en España.
La experiencia comienza en la Venta d’Aubert, la bodega ecológica que integró el proyecto Solo Houses en 2022 y desde donde se gestionan sus 200 hectáreas de terreno. Nada más salir de su centro de operaciones aparecen las primeras esculturas de la ruta, que puede hacerse tanto por libre —a cinco euros la entrada— como con un guía. Estas no solo invitan a pensar, también se pueden tratar de una manera diferente para que los pequeños de la casa puedan incluso jugar con ellas. El objetivo de la mayoría de los artistas que forman parte de Solo Sculpture Trail es tanto darle un significado diferente a la naturaleza como lanzar un mensaje político a través del arte.






