“Ni me arrepiento ni me olvido”. Así se expresaba el intelectual Rafael Sánchez Mazas, uno de los fundadores de Falange Española, partido fascista, a finales de los años cincuenta sobre lo que había supuesto la Guerra Civil y lo que era el franquismo. Ni un paso atrás de un personaje contradictorio, refinado amante de la Roma clásica, escritor de hermosas páginas y un belicista que justificaba el conflicto fratricida que había dejado medio millón de muertos. Si a esto le sumamos que había sobrevivido a un fusilamiento, es lógico que Javier Cercas sintiera la atracción para novelar este episodio en Soldados de Salamina (2001), llevada al cine dos años después por David Trueba. Ahora se ha publicado una exhaustiva biografía del personaje: Sánchez Mazas. El falangista que nació tres veces, del historiador Maximiliano Fuentes Codera, editada por Taurus.

Además de contar su trayectoria vital, Fuentes, doctor en Historia Contemporánea y profesor en la Universidad de Girona, explica, en conversación telefónica, que su libro permite ver a través de Sánchez Mazas “la conformación del falangismo y del franquismo” en España. Estamos ante “uno de los ideólogos de la retórica de la dictadura desde el punto de vista estético”.