El Valencia Basket sigue en racha. Ya son ocho victorias seguidas que le están permitiendo transitar por los playoffs a una velocidad inabordable para sus rivales. Después de apear al Gran Canaria, el equipo de Pedro Martínez ha barrido a La Laguna Tenerife en los dos primeros partidos de las semifinales. El segundo (105-74) mantuvo el patrón del primero y ahora el conjunto de Txus Vidorreta viaja a casa con la obligación de ganar el sábado (21.15, Movistar+) para forzar uno más.

Tres minutos y 37 segundos duró La Laguna Tenerife en la Fonteta. Una estrella fugaz que cruzó el cielo de Valencia y desapareció. Txus Vidorreta sabía, después de sufrir una severa derrota, que tenía que cambiar algo. El técnico de Indautxu plantó a Morin en el corazón de la pintura y salió con todo en el juego exterior: Marcelinho Huertas y Bruno Fitipaldo, talento sudamericano para hacer frente a Jean Montero y compañía. Parecía que había acertado con una buena salida (0-5). Pero el reloj corrió, llegó a 3m 37s y entonces el balón cayó en las manos de Montero. Ahí acabó el partido.

El Valencia Basket, que juega de memoria, con automatismos pulidos por el paciente Pedro Martínez durante nueve meses, tomó las riendas del segundo partido y lo encarriló con un parcial de 15-0 que extendió a uno mayor de 23-5 que fue un machetazo contra las esperanzas del Tenerife de llegar con opciones a la isla. El conjunto aurinegro necesitaba cambiar el paso, llevar el partido a otro lugar si no quería salir vapuleado de la Fonteta.