Alcampo ha firmado un acuerdo con los sindicatos para las condiciones de su ERE, que partió de una cifra de 710 despidos y que se ha cerrado con un mínimo de 565 extinciones y un máximo de 633, dependiendo de que se acaben aplicando todas las medidas de mitigación.
Las principales son la transformación de entre cinco y ocho establecimientos, que en principio estaban abocados al cierre, a un formato que les permitiría abrir en domingos y festivos, en un horario de apertura de entre 18 y 24 horas diarias en Castilla y León y Aragón; y la recolocación de empleados para cubrir vacantes. La primera de las fórmulas requerirá una conversión de dichas tiendas para cumplir con las legislaciones autonómicas, que establecen ciertas condiciones, desde el horario de apertura al tamaño de las mismas, pasando por su surtido. Además, posibilitará modificaciones sustanciales en materia de contratación, horario y jornada entre los empleados de las mismas.
Una alternativa que Alcampo comenzó a contemplar a la mitad de la negociación, y que ha sido bien recibida por los sindicatos Fetico, CC OO y UGT, presentes en la mesa negociadora. Si la compañía consigue transformar las ocho tiendas identificadas, el número de cierres pasaría de los 25 inicialmente contemplados, a entre 20 y 17. Según explican fuentes sindicales, el listado final se conocerá este viernes.






