Voyager, una de las empresas impulsoras de Starlab Space, uno de los proyectos llamados a sustituir a partir de 2030 a la Estación Espacial Internacional, ha dado el salto a la Bolsa. La compañía, que lidera junto con Airbus el consorcio para diseñar el futuro satélite artificial, se ha estrenado en el parqué estadounidense con una capitalización de 2.820 millones de dólares, unos 2.450 millones de euros.
Voyager ha captado 383 millones de dólares en el mercado, unos 334 millones de euros, tras haber fijado un precio de salida en 31 dólares. Nivel que se ha elevado hasta los 69,75 dólares en los primeros minutos de negociación. Finalmente, sus acciones cerraron el día de su estreno en los 57,13 dólares, una revalorización del 84,5%.
La empresa, especializada en tecnología aeroespacial, tiene tres grandes áreas de negocio: defensa y seguridad nacional; soluciones espaciales, y Starlab Space Stations. Entre sus principales clientes están el Ejército de EE UU, Palantir (la empresa de inteligencia artificial enfocada en la defensa) y la NASA. De hecho, el 84% de su facturación del año pasado tuvo su origen en contratos con el gobierno estadounidense. En el primer trimestre del año perdió 26,9 millones de dólares y logró unos ingresos de 34,5 millones de dólares, por encima de los 14,8 millones que perdió un año antes.






