España está pendiente de que Bruselas dé el visto bueno a un nuevo desembolso del plan de recuperación, el quinto desde que la UE puso en marcha el colosal programa de ayudas tras el hundimiento económico provocado por la pandemia. Este tramo incluye 8.000 millones en subvenciones y unos 16.000 en préstamos, pero hay dudas sobre si el Ejecutivo comunitario abonará el importe completo, puesto que uno de los hitos comprometidos para recibir el pago se ha quedado en el aire: la subida fiscal al diésel.

El Gobierno hizo varias carambolas entre finales del año pasado y principios de 2025 para que la medida saliera adelante en el Congreso, pero la iniciativa acabó cayendo en saco roto por la negativa de varios aliados del bloque de investidura a apoyarla. Más allá del trasfondo político, lo normal es que el incumplimiento de este hito origine una minoración en la cuantía de fondos europeos, aunque fuentes oficiales tanto nacionales como comunitarias aseguran que las conversaciones entre Madrid y Bruselas siguen abiertas y no se ha tomado aún una decisión firme al respecto. ¿Cuánto perdería España? Eso también depende de la negociación abierta entre las dos partes.

“La evaluación está en curso y comunicaremos nuestras conclusiones a su debido tiempo. Esta quinta solicitud de pago es una de las más cuantiosas que la Comisión ha tenido que evaluar hasta la fecha, con un valor aproximado de 24.000 millones de euros y 84 hitos”, destacan fuentes de la Comisión. “Por lo tanto, requiere tiempo suficiente para una evaluación exhaustiva. La Comisión está colaborando estrechamente con las autoridades españolas para completar su evaluación de esta quinta solicitud de pago lo antes posible”.