La errática política comercial de Donald Trump está poniendo en riesgo el aterrizaje suave de la economía estadounidense que pilota el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell. Cuando la inflación se acercaba por fin al objetivo del 2% de estabilidad de precios, los aranceles impuestos por el presidente a todo el mundo amenazan con hacerla subir, aunque por ahora su efecto ha sido escaso. Los precios subieron un 0,1% en mayo, según los datos difundidos este miércoles por la Oficina de Estadísticas Laborales, dependiente del Departamento de Comercio. Con ello, la inflación interanual repunta desde el 2,3% de abril hasta el 2,4% de mayo. Los economistas esperaban un 2,5%.
La rebaja del precio de la gasolina ha servido para contener los precios, pero la inflación subyacente, que excluye los precios de los alimentos y de la energía, repunta hasta el 2,8%, lo que da idea de que la batalla contra la inflación no está ganada. Los precios de los alimentos subieron un 0,3% en mayo y un 2,8% en 12 meses, algo mejor que el 2,9% esperado, y la inflación de los servicios está por encima del 3%.
La subida de los precios de los bienes, sin embargo, está contenida y parece indicar que los aranceles no se han trasladado apenas a los productos. Las preocupaciones comerciales se han relajado algo con los acuerdos entre Estados Unidos y China después de que Trump aceptase dar marcha atrás si Pekín retiraba sus represalias. Las grandes cadenas habían advertido del riesgo de subidas de precios y de estanterías vacías si se mantenían los insostenibles aranceles de más del 100% a los productos chinos.






