El despliegue de tropas en Los Ángeles para responder a los disturbios sobre inmigración está más que justificado, según ha alegado este martes un combativo secretario de Defensa, Pete Hegseth, en una comparecencia en una audiencia en la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Según el jefe del Pentágono, con esa medida el Gobierno de Donald Trump quiere proteger a los agentes de inmigración y evitar que las protestas queden fuera de control.
La agencia de inmigración y aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) “tiene el derecho a llevar a cabo operaciones en cualquier Estado y en cualquier jurisdicción en este país, especialmente después de que 21 millones de ilegales cruzaran nuestra frontera durante la Administración anterior”, ha asegurado Hegseth, citando una cifra muy superior a los cruces detectados en los cuatro años de Gobierno demócrata encabezado por Joe Biden. En diciembre de 2023, en el momento de mayor intensidad, se produjeron cerca de 250.000 detenciones. En noviembre de 2024, el flujo ya había bajado a 44.000.
“Creemos que se debe permitir que los agentes del ICE puedan sentirse seguros llevando a cabo sus operaciones, y hemos desplegado a la Guardia Nacional y a los marines para protegerlos mientras ejecutan su misión”, ha declarado el secretario de Defensa durante una audiencia que en principio estaba prevista para examinar los presupuestos y la gestión del Pentágono durante los últimos cinco meses. Pero en lugar de esto, el gran protagonista en la cita parlamentaria fue el despliegue de 4.000 soldados de la Guardia Nacional y 700 infantes de Marina en Los Ángeles por orden de Trump, pese a las protestas del gobernador de California, el demócrata Gavin Newsom.












