Las negociaciones para el cambio de accionistas de referencia en Talgo encaran la recta final de un plazo que vence a final de esta semana y todo sigue en el aire. Tanto que podrían darse variaciones sobre la operación que fue anunciada en febrero. El Gobierno Vasco dice albergar esperanzas sobre un cierre próximo que dé entrada al consorcio local formado por Sidenor, el fondo público Finkatuz y las fundaciones bancarias BBK y Vital, pero el consejero de Hacienda y Finanzas, Noël d’Anjou, ha admitido de un posible cambio sobre las condiciones que recogió el preacuerdo del 14 de febrero. D’Anjou, que ha intervenido en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, ha dejado la puerta abierta a la entrada de la SEPI en la compañía ferroviaria, según ha recogido Efe.

Desde el principio de acuerdo entre el consorcio vasco y la instrumental Pegaso para el traspaso del 29,77% del capital (36.870.994 de acciones), la acción de Talgo ha sufrido un fuerte retroceso y la compañía se ha visto obligada a provisionar la sanción de 116 millones impuesta por Renfe por el retraso de más de dos años en la entrega de 30 trenes de alta velocidad Avril. Por si fuera poco, a Sidenor, líder del consorcio comprador, se le ha enturbiado el contexto de negocio en el mundo del acero por la guerra arancelaria que protagoniza el presidente estadounidense Donald Trump.