Luis Bertol, alcalde de Figueruelas, repite la cifra con tanto asombro como preocupación. “Tendremos a 2.200 personas chinas trabajando en la factoría, repito, 2.200 personas”, le dice a la Cadena SER de Zaragoza remarcando la magnitud de una llegada que supera con creces su propio censo.
" rel="noreferrer" title="https://www.figueruelas.es/" data-link-track-dtm="">Figueruelas, a menos de media hora en coche de la capital aragonesa, tiene 1.273 habitantes empadronados, pero prácticamente los triplicará con la llegada de estos ciudadanos asiáticos a partir del año que viene. Llegarán de la mano de la empresa china CATL, que levantará una fábrica de baterías eléctricas para los coches de Stellantis, con factoría en el mismo término municipal, la Opel de toda la vida. Un auténtico desafío tecnológico, demográfico y social.
“Ellos quieren estar lo más cerca posible de la fábrica”, explica Bertol, cuyo Ayuntamiento “ha ofrecido ya varios terrenos disponibles para acogerlos”. Pero la tarea no es fácil en un municipio, como en tantos de España, donde apenas hay oferta de viviendas disponible. “La solución pasa por construir mobil homes [casas móviles]”, apunta este edil, que no descarta que se movilicen también en otros municipios limítrofes y con otras administraciones, como el Gobierno de Aragón, que por aquello de las cláusulas de confidencialidad de estos contratos, prefiere no dar detalles y se remite a un plan que comunicará próximamente. Lo que sí se sabe es que para los ingenieros top y sus familias, la empresa está buscando alojamientos en la capital aragonesa, misión que tampoco es fácil sin un buen talonario. En Zaragoza han subido los precios de los alquileres más de un 10% en el último año y, según fuentes del sector, las demandas ligadas a nuevas inversiones como estas todavía lo encarecerán más. Pero todo sea por la transición eléctrica.






