¿Se puede contar algo nuevo sobre John Lennon en 2025, cuando han pasado 45 años de su asesinato? Sí se puede, pero solo si se tiene acceso a una mina: el material que atesora, y dosifica con inteligencia, su viuda Yoko Ono. En vez de trazar la enésima biografía del músico de Liverpool,

nk-track-dtm="">el documental One to One: John & Yoko, que se estrena este martes en los cines españoles, se detiene en un periodo corto, 18 meses entre 1971 y 1973, y en un lugar: Nueva York. En concreto el modesto apartamento del Greenwich Village que la pareja compartió cuando huyó del peso de la fama en el Reino Unido y de la leyenda de los Beatles, rotos en 1970 con Ono como la villana del relato más extendido. Esta película funciona porque pasaron muchas cosas en ese año y medio, y porque al acotarlo tanto se dejan fuera momentos más amargos que vinieron después. No hay mejores voces para contarlo que las de ellos mismos, grabadas entonces.

La película, entonces, tiene tres ganchos: las conversaciones telefónicas (inéditas), entrevistas y películas caseras (no tan novedosas); una mirada atenta al contexto político que hizo que la pareja se volcara en la militancia pacifista (y feminista, antirracista y otras); y, para los melómanos, el sonido remasterizado de su famosa actuación (fueron dos sesiones el mismo día) en el Madison Square Garden el 30 de agosto de 1972. Uno de los contados conciertos en solitario de Lennon y el más memorable, que se editó como disco y vídeo en 1986 con el nombre Live in New York City.