Tanto la existencia del vidrio como sus características son prácticamente milagrosas. La primera presencia de este material está documentada en el año ¡4.000! aC, antes incluso de que los egipcios comenzasen a usar el papiro. Y, aunque se pueda creer lo contrario, está compuesto enteramente de elementos naturales: arena de sílice, caliza y carbonato de sodio, que permite que tenga múltiples vidas útiles y se pueda reciclar una y otra vez, sin perder propiedades o eficacia. Por eso mismo, para ensalzar la función de este material, Coca-Cola ha impulsado una campaña con el fin de dar a conocer todos los secretos sobre los envases de vidrio rellenables. El objetivo es que el consumidor sepa qué camino recorren las emblemáticas botellas de vidrio desde que el hostelero las recoge hasta que retornan a sus manos llenas de nuevo y listas para ser disfrutadas. Un recorrido de ida y vuelta que sucede, de media, 25 veces por cada envase.
Coca-Cola quiere que los consumidores aprendan jugando. Por eso, a través de un minijuego digital, los usuarios podrán sumergirse en cada una de las etapas del viaje de nuestra protagonista, la icónica botella de vidrio retornable. La experiencia no se quedará en un mero trayecto visual: cada jugador tendrá que resolver distintos retos relacionados con las diversas fases de las que se compone el proceso industrial de reutilización.






