El consumidor puede generar un menor impacto medioambiental con decisiones tan intuitivas como tirar al contenedor que corresponde un bote de champú vacío o, incluso, volver a usarlo, gracias a las opciones de refill (productos rellenables). El planeta agota sus recursos finitos: al ritmo actual de consumo, necesitaríamos 1,7 Tierras para satisfacer la demanda global, según la organización sin ánimo de lucro Global Footprint Network. En este contexto, las materias primas son cada vez más escasas, lo que hace indispensable fomentar el consumo responsable y reciclar los envases al máximo para evitar la pérdida de materiales valiosos y, de este modo, reducir la presión sobre los ecosistemas.

Una buena forma de perseguir este propósito es mejorar el ciclo de vida de los productos. Por ello, empresas como L’Oréal Groupe apoyan la economía circular con sus opciones de refill. Usar un envase varias veces no es solo más respetuoso con la naturaleza: también supone una ventaja adicional de ahorro para los usuarios de estos productos. Una vez comprado el recipiente, la recarga es más económica. Una visión compartida por las distintas marcas de L’Oréal Groupe: Effaclar de La Roche Posay, La Vie Est Belle de Lancôme, Elixir de Kérastase y ELVIVE Color Vive de L’Oréal París. Son sólo algunos ejemplos de productos icónicos en versión refill. En la actualidad, el grupo ofrece una gran variedad de fórmulas faciales, corporales y capilares en formato rellenable.