La tendencia nacida en comunidades digitales de belleza, y que va en contra de las compras compulsivas, gana adeptos cada inicio de año

Solo basta scrollear un poco en TikTok o Instagram para terminar en un tutorial de maquillaje o un vídeo sobre los mejores, los peores o los más baratos productos de belleza que puedes comprar. En este panorama —en el que las redes sociales funcionan como un flujo de estímulos donde lo nuevo reemplaza a lo anterior con una velocidad que apenas deja tiempo para usar lo que ya tenías—, el reto Project Pan,...

que ha aparecido en comunidades digitales de belleza, surge como un gesto para llegar al fondo del envase. Según la psicóloga María Bernardo, esta tendencia que se refuerza cada inicio de año “intenta combatir el excesivo consumismo”, no solo la cantidad, sino “la rapidez con la que cambiamos de una cosa a otra”.

El problema, dice esta terapeuta, es que el placer ya no está en usar, disfrutar o integrar un objeto a la vida cotidiana, sino que se ha desplazado hacia el proceso de conseguirlo, mostrarlo y pasar rápidamente al siguiente. “No disfrutamos de tenerlo, lo importante es haberlo conseguido”, sostiene.

El Project Pan, en el que la palabra “pan” hace referencia al fondo de un producto, ha circulado por el internet desde hace varios años, pero se ha mantenido en el tiempo y gana adeptos cada inicio de año. Los meses de enero son aprovechados para iniciar con el trend y mantenerlo a lo largo de 12 meses. En redes sociales, usuarios de diferentes partes del mundo comparten su progreso a través de publicaciones mensuales, vídeos de seguimiento y fotografías del antes y después. Estos contenidos suelen ir acompañados de reflexiones sobre ahorro, sostenibilidad y hábitos de consumo.