El magistrado entiende que la falta de licencia de las extracciones es una cuestión administrativa y que ningún informe técnico ha demostrado con claridad que se haya dañado el acuífero o el entorno natural

La decisión llega después de que el juez haya determinado que no hay evidencias de que las extracciones de agua causaran peligro grave al medio ambiente.

La Fiscalía y la Guardia Civil habían denunciado un robo masivo de 3,8 millones de metros cúbicos de agua por parte de la familia terrateniente en Sevilla