El ataque terrorista del 11-S fue el mayor éxito de Al Qaeda, pero también “una especie de suicidio” para la organización, asegura el analista internacional Roberto Heimovits. Veinticinco años después, el grupo sobrevivió y su amenaza se desplazó hacia filiales que aprovechan la fragilidad de algunos Estados, especialmente en África.

El líder de Al Qaeda se convirtió en una figura global con los atentados del 11-S, pero su trayectoria islamista comenzó muchos años antes

El ataque terrorista del 11-S fue el mayor éxito de Al Qaeda, pero también “una especie de suicidio” para la organización, asegura el analista internacional Roberto Heimovits.…