La creación de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero en 1951 y el posterior nacimiento de la Unión Europea tenía como objetivo unir a un continente que, pese a compartir importantes rasgos culturales, se había desangrado en cruentas guerras durante siglos. No obstante, más allá de ese objetivo, el crecimiento económico y la convergencia entre los países que conforman el bloque han sido también partes clave de esta unión, pese a que el éxito ha sido parcial. Mientras que los países del Este y el Báltico están convergiendo a gran velocidad, los del sur se han quedado estancados durante mucho tiempo. El propio Banco de España (BdE) acaba de publicar un informen en el que admite que entre el año 2000 y el 2013, la economía de España se quedó atrás (pese al boom de crecimiento que ...