Las autoridades de la capital mantienen medidas para sancionar comportamientos que afectan la convivencia, el espacio público y el cuidado de la ciudad.

La ciudad cuenta con diferentes carriles preferenciales destinados a facilitar la circulación de los vehículos del transporte público.

Arrojar colchones o escombros, hacer necesidades fisiológicas y lavar vehículos en el espacio público también puede terminar en sanciones económicas.