Familiares y compañeros despidieron al uniformado boyacense, una de las tres víctimas del ataque en esta zona de Norte de Santander.

Llevaba 15 años en la institución, había nacido en Sogamoso y era el mayor de los hijos de un mayor del Ejército ya pensionado.

Un capitán y un soldado profesional fallecieron de manera instantánea en la noche del 4 de septiembre y otro uniformado falleció horas después.